No hay gran fortuna sin crimen, pues todas vienen de la explotación o el expolio.
España es una patraña para que mande la burguesía. Un Estado que niega el derecho a la autodeterminación de los pueblos no puede llamarse democrático. Aunque si sólo fuera eso…
Los referentes ejemplares quedan para siempre, los traidores que se las gastan de izquierdas pero viven a costa de hacerle el juego al sistema serán pasto del implacable juicio del pueblo, de la historia.